El bolígrafo

Pequeñas notas históricas sobre el bolígrafo

En una mañana de octubre de 1945, una multitud se agolpaba en la entrada de los grandes almacenes Gimbels en Nueva York. El día anterior, dichos almacenes habían publicado en el famoso periódico New York Times una anunció de una página completa anunciando la primera promoción de venta de bolígrafos de los EE.UU. En dicho anuncio se describía una “milagrosa pluma estilográfica”, garantizando un amplio periodo de escritura sin volver a rellenarse. Ese día los  almacenes vendieron todas sus existencias.

Aunque 10 años antes, un tal John Loud, un curtidor de cuero estadounidense, patentó una especie de rotulador y en la punta una bola con rodillo. Dicho invento disponía de un depósito de tinta y una bola de rodillo que aplicaba una tinta gruesa para pieles de cuero. Dicho invento nunca fue producido. Tampoco las más de 300 patentes para bolígrafos de tipo bola emitidos durante los próximos 25 o 30 años.

El principal problema de dichos desarrollos era la tinta, o era muy gruesa o muy fina. Hasta la temperatura influía en la viscosidad de la tinta.

Luego de mucha lluvia y tinta, allá por 1935, dos hermanos Ladislao Biro y Georg Biro hartos de perder el tiempo llenando plumas estilográficas y limpiando las manchas de tinta de un pequeño periódico donde trabajaban. Uno empezó a desarrollar un nuevo diseño de y el otro una nueva tinta para poder utilizar sin problemas.

Cierto día tuvieron una reunión con un caballero, Agustín Justo (antiguo Presidente de Argentina), después de mostrarle  el diseño que tenían mas avanzado, Justo les convenció de establecer una fabrica en Argentina. Estalla la II Guerra Mundial en Europa y unos años más tarde, los Biros huyen a Argentina pasando por París para patentar su pluma.

Una vez en dicho país, encuentran algunos inversores dispuestos a financiar el proyecto, ya habiendo establecido una fábrica en 1943, estos bolígrafos  de tinta eran un autentico fracaso. El bolígrafo de tinta, dependía de la gravedad de la tinta fluyendo a la bola con sus problemas incluido el flujo de tinta que a veces era demasiado pesado y engorronaba el papel. Los hermanos Biro volvieron a su laboratorio y crearon un nuevo diseño en lugar de la gravedad para alimentar la tinta.

La bola áspera del extremo del bolígrafo  actuó como una esponja metálica, y con esta mejora la tinta podía fluir más suavemente a la bola y con este diseño se podía escribir con cierto grado de inclinación. En un año el bolígrafo se vendió por toda Argentina.

Por parte de los aviadores americanos que habían estado en Argentina durante la II Guerra Mundial, surgió un gran interés, era ideal para su trabajo, pues funcionaba bien en altitudes elevadas y no tenia que ser rellenado como las plumas estilográficas. El Departamento de Estado de Estados Unidos solicito a varias fabricantes americanos que confeccionaran algo similar. Una compañía, la Eberhard Faber le pago a los hermanos Biro una cantidad de 500.000 dólares por los derechos para fabricar su bolígrafo en los Estados Unidos, luego esta compañía vendió sus derechos a la empresa Eversharp, pero el diseño de los hermanos Biro tenia aún bastantes errores.

Al mismo tiempo, e inesperadamente, un vendedor de Chicago de nombre Milton Reynolds fue el primer fabricante que llevo un bolígrafo al mercado de Estados Unidos con éxito. En un viaje de vacaciones por Argentina, Milton Reynolds se había fijado en el bolígrafo de Biros en las tiendas y pensó que esto se vendería bien en su país. Como muchas de las patentes habían expirado, Reynolds pensó que podía evitar ciertos problemas legales, y así fue como copio una gran parte del diseño de los hermanos Biro.  Se inicio la fabricación con 300 trabajadores. En los meses siguientes, Reynolds ganó una fortuna.

A mediados de los años 40, la competencia entre los fabricantes de bolígrafos era tremenda. Reynolds llego a afirmar que su bolígrafo podría escribir bajo el agua y contrato a la nadadora Esther Williams para demostrarlo. Algún fabricante llego a comentar su su bolígrafo podía escribir a través de 10 copias de papel carbón. Pero todas estas campañas se esfumaron en el aire debido a que aún presentaban muchos problemas estos diseños. Las ventas comenzaron a descender así como los precios. Esto podría ser todo un fracaso, pero alguien tendría que inventar una escritura suave, de secado rápido, nonskipping, que no tuviera atenuación, y sobre todo, que no gotee.

Pero en un momento dado, dos hombres con sus respectivas compañías, lograron entregar estos resultados. El primero, Patrick J. Frawley Jr. Este se reunió con Fran Seech, un químico en paro de una de las fabricas de bolígrafos que tuvieron que cerrar. Este químico había trabajo en la mejora de la tinta, y por su cuenta, seguía experimentando en un pequeño laboratorio casero. Patrick J. Frawley quedo tan impresionado con estos trabajos de tinta que compro la nueva formula en 1949 y monto la compañía Pen Company Frawley, Al cabo de un año, había en el mercado un nuevo modelo mejorado con punta retráctil y la primera sin frontis de tinta. Para superar los grandes prejuicios que había sobre los anteriores bolígrafos con goteras, Frawley ideo una campaña de publicidad muy imaginativa, instruyo a sus vendedores como irrumpir en ciertas oficinas, garabatear las camisas de los ejecutivos. Entonces se ofrecían a pagarle una camisa nueva si la tinta no se lavaba. La promoción funciono a la maravilla. Se empezó a vender de maravilla y Frawley le puso de nombre “Papermate”, las ventas se dispararon. Algunos años después se vendieron millones.

El otro hombre que logró poner éxito en los bolígrafos fue Marcel Bich, un fabricante francés de portaplumas y otras cosas . Marcel estaba horrorizado por la mala calidad de los bolígrafos que había visto y sorprendido por su alto costo. Pensó en mejorar el producto y reducir el precio. Se puso en contacto  con los hermanos Biro y pagarles por su patente.

El proyecto le llevo 2 años mientras estudiaba todos los productos que se encontraban en el mercado, muchas veces trabajaba con un microscopio. En 1952 Marcel presento su nuevo producto, el Bic. No goteaba, barato, etc. El público lo acepto enseguida. En Inglaterra, siguen llamando Biros, y muchos modelos Bic también dicen “Biro” en un lado, como homenaje de sus inventores primarios.