Anónimos y pintadas

¿Cómo actuar ante los anónimos o pintadas?

Anónimos con amenazas o insultos es algo cada vez más frecuente en nuestros días. La persona que los realiza cree actuar con total impunidad ya que piensa que nunca la van a coger o que no se sospechará de ella.

Quien los realiza suele dejarlos dentro del buzón, enviarlos por correo electrónico, por debajo de la puerta donde vive aquel o aquella a quien va dirigido, en el coche, en su centro de trabajo, etc. La mayor parte de las veces, sino siempre, son realizados por personas próximas al entorno del amenazado o insultado, desde amigos hasta familiares.

El Gabinete de Pericia Caligráfica está especializado en el análisis de textos anónimos y en la localización de su autor o autores.

¿Cómo localizar al autor de un anónimo?

En función de las muestras que tenga para trabajar el perito calígrafo, podrá ser posible localizar al autor, realizando un perfil grafopsicológico a través de su grafía.

Otra forma habitual de los anónimos, es la que encontramos en las empresas, sean grandes o pequeñas, en las que trabajadores descontentos, realizan “pintadas” en paredes de vestuarios o servicios principalmente, donde se pueden leer frases insultantes o amenazas dirigidas a compañeros o jefes.

En este caso, nuestro Gabinete, cuando es requerido, procede a documentar las “pintadas”, creando un perfil del autor, para intentar localizarlo entre el personal habitual al lugar del hecho y, posteriormente, comunicarlo al responsable de la empresa para que actúe en consecuencia.

Sobra decir, que, llegado a ese punto, se elabora un informe lo suficientemente documentado y demostrado, para poder ser presentado, en caso de que así se requiera, ante un Juzgado.

Tanto las falsificaciones de firmas o alteraciones documentales que puedan encontrarse en las auditorías internas realizadas por las empresas como este tipo de actos de pintadas anónimas (que no deja de ser vandalismo), son actos que pueden acabar en un Juzgado y no siempre con buen final para el autor o autores, siendo, por lo general, una de las primeras consecuencias el despido de la persona que realiza el acto.

Anónimo de una pintada realizada con rotulador
Pintada anónima realizada con rotulador, en el espejo de un ascensor