Testamento ológrafo

¿Qué es el testamento ológrafo o manuscrito? 

 

Es el testamento redactado en forma privada, de puño y letra por el testador, con pluma, o 

bolígrafo.

Testamento ológrafo dubitado

El Código Civil en su Título III de las Sucesiones, sección cuarta, del testamento ológrafo habla en sus artículos, del mismo:

  • Artículo 688:
    …Para que sea válido este testamento deberá estar escrito todo él y firmado por el testador, con expresión del año, mes y día en que se otorgue. Si contuviese palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el testador bajo su firma…
  • Artículo 689:
    El testamento ológrafo deberá protocolizarse, presentándolo con este objeto al Juez de primera instancia del último domicilio del testador, o al del lugar en que éste hubiese fallecido, dentro de cinco años, contados desde el día del fallecimiento. Sin este requisito no será válido.
  • Artículo 691:
    Presentado el testamento ológrafo, y acreditado el fallecimiento del testador, el Juez lo abrirá si estuviere en pliego cerrado, rubricará con el actuario todas las hojas y comprobará su identidad por medio de tres testigos que conozcan la letra y firma del testador, y declaren que no abrigan duda racional de hallarse el testamento escrito y firmado de mano propia del mismo.  A falta de testigos idóneos, o si dudan los examinados, y siempre que el Juez lo estime conveniente, podrá emplearse con dicho objeto el cotejo pericial de letras.
  • Artículo 693:
    Si el Juez estima justificada la identidad del testamento, acordará que se protocolice, con las diligencias practicadas, en los registros del Notario correspondiente, por el cual se darán a los interesados las copias o testimonios que procedan. En otro caso, denegará la protocolización. Cualquiera que sea la resolución del Juez, se llevará a efecto, no obstante oposición, quedando a salvo el derecho de los interesados para ejercitarlo en el juicio que corresponda.

El perito calígrafo necesita examinar el manuscrito  para determinar si fue realizado o no por la misma mano, con el fin de que, posteriormente, un juez lo protocolice, dándole validez legal.


Hasta aquí, todo es perfecto, sin embargo, pueden darse varias situaciones:

  •  Que el testamento no sea legal y, en caso de que el beneficiario no tenga otros posibles herederos que puedan estar siendo perjudicados, puede recurrir a un perito no profesional o con estudios insuficientes y realice un informe favorable al heredero, sabiendo que no va a haber problemas por una posible reclamación. 

Pero, en caso de que haya otros posibles herederos, estos pueden hacer o pedir otro informe cuyo resultado sea contradictorio y, entonces será cuando el pleito se complique, prevaleciendo el criterio y el buen hacer del perito calígrafo profesional.

  • Que el testamento sea auténtico, sin embargo, el testador podría estar incapacitado psicológicamente, por lo que el mismo testamento no tendría validez legal.

Si únicamente hay un beneficiario no suele pedírsele al perito calígrafo que determine la capacidad mental del testador, sólo la autenticidad del testamento, pero si hay varios beneficiarios, una de las partes, casi siempre la perjudicada en el reparto, puede alegar incapacidad del testador.

En este caso, el perito calígrafo profesional tendrá que hacer un informe con dos partes bien definidas, la primera la autenticidad del texto y firma del que hace el testamento y la segunda su capacidad mental.


En caso de que el testamento hubiera sido realizado por una persona con sus facultades mentales disminuidas bien psicológicamente o bien por la ingestión de drogas o medicamentos que pudieran alterar su capacidad volitiva, por ejemplo morfina para el dolor, el testamento sería invalidado, negándose su protocolización.

Suelen encontrarse, habitualmente, dos tipos de testamentos:

  1. Los testamentos en los que tanto el texto como la firma han sido realizados a mano por el testador pudiéndose cuestionar tanto la firma como el texto. 
  2. Y los testamentos en los que el texto fue mecanografiado y la firma estampada por el testador, pudiéndose cuestionar en este caso la firma y el texto o el contenido del mismo, el cual pudo haber sido manipulado añadiéndole o quitándole contenido. 

El Gabinete de Pericia Caligráfica está especializado en la autenticidad de los testamentos ológrafos o manuscritos, así como en la determinación de la capacidad grafopsicológica de su autor, nos avala nuestra experiencia profesional y los resultados obtenidos.